En realidad, estas enfermedades son reacciones
neuróticas agudas, o sea, reacciones de ansiedad intensa, desencadenadas por un
“shock” emocional o un trauma psíquico.
Características
Las características básicas de las
psiconeurosis son las siguientes: los síntomas patológicos están en estrecha
relación con los hechos actuales de la biografía del sujeto; el umbral de
hiperemotividad o angustia.
Síntomas
Los síntomas son esencialmente violentas
reacciones afectivas; y, finalmente, estas reacciones implican tendencias más o
menos inconscientes. La psiconeurosis tipo sería la neurosis de guerra, sobre
todo el pánico ante el combate.
Ahora bien, hay psiconeurosis más sencillas,
que se desencadenan a causa de hechos penosos, pero menos dramáticos que la
guerra, en individuos predispuestos a la neurosis o ya neuróticos. Entonces
sobreviene una brusca descompensación del precario equilibrio afectivo
existente en el individuo y se produce la reacción neurótica aguda.
A veces estas grandes crisis de angustia
constituyen el tema básico de las urgencias médicas.
El contenido fundamental de la psiconeurosis
es la ansiedad, cuyas crisis agudas son una auténtica tormenta en todo el
organismo. La unidad psicosomática de la persona queda, por lo general, muy
trastornada, polarizada totalmente en una especie de lucha a vida o muerte por
la supervivencia. En los estados más graves se puede llegar a una pérdida de la
conciencia y en los más leves, a múltiples manifestaciones orgánicas.
Existen
tres tipos básicos de psiconeurosis.
Las
crisis confusoansiosas
que se dan por lo general en las grandes catástrofes, como combates,
bombardeos, naufragios, incendios, etc. La reacción entonces puede ser doble: o
bien el enfermo queda paralizado por el miedo en un estado casi hipnótico, o
bien presenta una agitación incontrolable, auténtica tempestad de movimientos
acompañada de turbulencia emocional a base de gritos, violencia, carreras sin
sentido, etc. La conciencia también está despedida.
Las
crisis histeroansiosas que
consisten en paroxismos emocionales vinculados a una idea fija o a una
situación patógena y se sienten como crisis de desequilibrio interno, de
conflicto de culpabilidad y de inseguridad. Estas crisis tienen una vertiente
orgánica de gran expresividad emocional, palidez, contracturas, sudores,
disnea, taquicardia, sensación de opresión torácica, diarreas, náuseas, vómitos,
síncopes, lipotimias, etc.
A veces se producen como descargas de urgencia
toda una serie de movimientos involuntarios, como tics, gritos, etc. También
hay una vertiente psíquica de estas crisis: el enfermo se siente al borde de un
peligro enorme y terrorífico, generalmente la muerte. Esta sensación se impone,
y se produce un estado crepuscular de angustia en el que sobresale el miedo.
Crisis
de angustia psicosomática,
en las que domina la expresión orgánica a través de trastornos funcionales:
dolores torácicos tipo angina de pecho, disnea tipo asma, espasmos digestivos o
bien urinarios tipo cólicos intestinales, nefríticos o hepáticos, etc. Desde el
punto de vista psicológico puede acompañar a esta crisis un sentimiento de
intenso pesimismo y una conducta teatral que exige un interlocutor que dé
seguridad a la situación.
Causas
y Posibles tratamientos
Las causas más importantes de las
psiconeurosis son las catástrofes colectivas, las situaciones dramáticas, las
grandes frustraciones y el sufrimiento físico intenso. El tratamiento de estas
enfermedades agudas debe de ser medicamentos psicoterapéuticos.






