Las
vulvitis más frecuentes
La
diabética,
que cursa con intenso prurito y generalmente con forúnculos, siendo más
frecuente en la época de la menopausia o climaterio. Su tratamiento es del tipo
general.
La
venérea,
como la gonocócica y la luética o sifilítica, que se adquiere por el contagio
sexual.
La vaginitis o colpitis más
importante es la producida por trichomonas o monilias, parásitos de la vagina
humana, actualmente en gran cantidad. Ya dijimos algo de ellos al referirnos al
prurito como síntoma. Estas afecciones cursan con picor como síntoma
fundamental, al cual se añade la leucorrea y a veces dolor en el coito; sin
embargo, se trata de una enfermedad molesta, nunca grave.
Se considera que un 30% de
mujeres sufren de colpitis por trichomonas, afección que se adquiere en el
coito. Se han encontrado trichomonas en el 73% de los esposos cuyas mujeres los
tenían en la vagina, con la particularidad de qué el hombre puede adquirir el
parásito y llevarlo durante años sin que le produzca síntoma alguno.
El
tratamiento
debe ser, pues, simultáneo en el hombre y en la mujer, pues de lo contrario
está destinado al fracaso, ya que la mejoría de la esposa por la medicación se
verá disminuida a cada nuevo acto sexual. Además este tratamiento ha de ser
largo y constante, pensando siempre en el binomio esposo y esposa para que sea
verdaderamente eficaz. Actualmente todas las prostitutas tienen parásitos en su
vagina, lo que hace que esta enfermedad se incluya entre las denominadas venéreas.






